Juan Carlos Biagioli

“Pancita” Biagioli fue un defensor que se destacó en la primera de Central en los años cincuenta. Con la casaca auriazul disputó 122 partidos, desde su debut en 1954. Su talento le permitió estrenarse en el primer equipo “Canalla” con solo un partido de reserva en la espalda.

Juan Carlos Biagioli fue una de las figuras de Rosario Central durante la década de 1950. Desempeñándose como zaguero central, hizo las divisiones menores en el “canalla” y debutó oficialmente en el primer equipo el 29 de agosto de 1954, en la victoria de Central 1-0 sobre Banfield en la 19° fecha del torneo correspondiente a ese año. En total jugó 122 encuentros para el equipo de Arroyito, en los que no pudo convertir goles. Además de pasar por el conjunto auriazul también jugó en clubes como Estudiantes de la Plata y Huracán tiempo después.
  

Esta es la historia de “Pancita” Biagoli, relatada por “Buqui” Vatalaro (canalla.com):


”Cuando en 1945 llegó al club llevado de la mano por uno de los tantos anónimos delegados que descubrían cracks en nuestros potreros, tenía apenas 11 años y edad para jugar en la, entonces, sexta división.

 

Llamó mucho la atención su extraordinaria agilidad y su tremenda velocidad, ideales condiciones para un zaguero de la época. Ya el fútbol experimentaba cambios profundos; el tradicional "full back" de recia figura, lento y "señorial", había quedado en el olvido. Nuevas exigencias demandaban otro tipo de jugador. Y allí estaba este muchachito delgado, no muy alto, veloz y con una garra Canalla tremenda.

 

Dotado con esos ingredientes pasó por la quinta, cuarta y tercera divisiones centralistas. Un día, sin haber jugado nunca ni siquiera en la primera local, actuó en reserva y, al domingo siguiente, debutó en primera división. Le ganaron a Bánfield 1 a 0 con gol de otro gran ídolo, Humberto Rosa. Ese día el zaguero central, jovencito de 20 años, fue apodado por sus propios compañeros como "Potrillito". Su nombre verdadero era Juan Carlos Biagioli, nacido en un hogar donde la sangre se había mezclado: mitad era azul y mitad amarilla, no obstante haber llegado al mundo en una casa de la calle Cerrito al 1200, a pocas cuadras del parque.

 

Antes de debutar en la primera Auriazul, Biagioli ya era famoso. Su sangre era azul y amarilla, igual que la de toda su familia. Jugó en Central durante muchos años. Pero hay una historia previa: cuando Biagioli, aprovechando su excepcional aptitud física, jugaba de arquero. Era muy pibe pero fue el arquero obligado del equipo del barrio, jugando para Los Gitanillos o en el recordado Eden Park. Hasta que en 1954 alcanza la primera y no la abandonaría hasta muchos años después.

 

Junto a Rosa, Massei, Federico Vairo, La Rosa, Minh, Fogel y tantos otros jugadores más, todos ellos también ídolos canallas, Biagioli fue sinónimo de talento y aptitud para jugar al fútbol. En 1957, año en que comencé a ir a la cancha de Central de la mano de mi padre, fue llamado por Guillermo Stábile para incorporarlo a la selección nacional que iniciaba su trabajo previo al Mundial de Suecia.

 

Ya por entonces comenzaba a sentir una persistente y maldita dolencia en su pierna derecha que le restaría posibilidades para alcanzar ese futuro que se aventuraba brillante. Alcanzó a viajar a Brasil integrando la selección junto a Amadeo Carrizo, Federico Vairo, Néstor "Pipo" Rossi, Corbatta y otros monstruos más. Pero ya la suerte se le había dado en contra. Al año siguiente jugó con tremendos dolores que no alcanzaban a contrarrestar la catarata de calmantes que le suministraban.

 

En 1959 decidió operarse. La ilusión lo llevó hasta Italia, donde le aseguraban había un "mago del bisturí". Sin dinero, solo y angustiado recurrió a viejos compañeros del club. La generosidad de Oscar Massei no alcanzó para posibilitar la operación. Otros ex compañeros radicados en Italia hicieron oídos sordos a su pedido -más que pedido, clamor- y Biagioli, sin un peso para volver, tuvo que ser repatriado.

 

Aquí, en Rosario, se puso en manos de Dr. Barbieri y pudo, al fin, seguir jugando. En 1960 en Tigre, en 1961 en Huracán, luego Talleres hasta que en 1963 se produce la gran sorpresa: Jim López, nuevo técnico de Central, lo pide para el equipo. Vuelve al club de sus amores y, a fin de ese año, el técnico lo confirma como "imprescindible" y los dirigentes lo descartan. Nuevamente la desilusión que no alcanzó a borrar un gran ciclo en Estudiantes de La Plata, que se prolongó por dos años. Finalmente, en 1966, Colombia. Aparecen otra vez los dolores en su pierna y el abandono definitivo de una carrera iniciada con mucho brillo y terminada en un injusto olvido por parte de muchos.

 

Biagioli fue un centralista de ley. En una ocasión, hastiado de verse postergado en sus pretensiones económicas, decidió no viajar a Buenos Aires donde Central debía enfrentar a Independiente. Eran 175 mil pesos (imposible de comparar a la moneda actual) que los dirigentes no querían pagarle. Y "Pancita" -llamado así en el barrio donde su hermano mayor era el "Panza"- se empacó. Se suele decir que la mamá del Pancita le rogó toda la noche para que viajase a Buenos Aires porque, seguramente, lo iban a suspender. Al día siguiente se tomó el tren y apareció en la Estación Retiro. Grande fue su sorpresa al descubrir que los mismos dirigentes lo estaban esperando. Luego de saludarlo, éstos le dijeron: "sabíamos que usted no podía hacerle esto a Central".

 

Y Pancita Biagioli jugó esa tarde, quizás como nunca. Independiente hacía rato que quería contratarlo y su hinchada aquel día, que Central ganó con un gol del Gitano Juárez, llevó a Biagioli en andas hasta la salida del estadio. Increíble. Ya lo consideraban parte del equipo rojo. Pero otra vez la historia de miserias y rencores lo privó de una transferencia que hubiera asegurado su futuro económico.

 

Juan Carlos "Pancita" Biagioli fue de los que menos dinero ganó en Central. Todos sabían que sus protestas por mayores sueldos y amenazas de huelga chocaban siempre con su extraordinaria pasión centralista, la misma de su madre y hermanos. Esa misma pasión que lo llevó a oficiar de utilero en una gira porque no había plata suficiente para llevar al encargado de lavar la ropa y limpiar los botines. Esa misma pasión que lo llevó, una y otra vez, en su única pierna, ayudado por las muletas, luego que le amputaran la derecha, arrastrando la secuela de aquella cruel enfermedad que lo laceró, a todas las canchas en donde su Central querido se jugaba una parada brava.

 

Allí, por ejemplo, junto a mi lado y mezclado con miles de otros canallas en la tribuna popular del Chateau Carreras, en 1980, desbordado de fervor, festejó el último nacional de su club del alma. Y lo hizo con el mismo entusiasmo que tenía cuando libraba fenomenales duelos con Walter Gómez o con el Tanque Rojas. Y esta no me la contaron, la vi con mis propios ojos”.

 

 





Rosario Central Boca Juniors
Miercoles 27 de Septiembre del 2017 - 21.10 TV - Mendoza -
Rosario Central Banfield
Domingo 24 de Septiembre del 2017 - 16.05 TV - Gigante de Arroyito - Arbitro: Mauro Vigliano
Temperley 1 Rosario Central 1
Lunes 18 de Septiembre del 2017 - 21.05 TV - Temperley - Arbitro: Diego Abal
Rosario Central 0 San Lorenzo 0
Domingo 10 de Septiembre del 2017 - 16.05 TV - Gigante de Arroyito - Arbitro: Patricio Loustau
Deportivo Riestra 1 Rosario Central 2
Domingo 03 de Septiembre del 2017 - 15.15 TV - La Paternal -
Colón 1 Rosario Central 1
Sábado 26 de Agosto del 2017 - 16.15 TV - Santa Fe - Arbitro: Juan Pablo Pompei