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Antonio Agri
Este enorme artista es considerado como el máximo exponente entre los violinistas de tango de la generación del 50. Compartió escenario durante muchos años con Ástor Piazzola. Fue nombrado Ciudadano Ilustre de Rosario. Su club favorito, Rosario Central.






Nació en Rosario el 5 de mayo de 1932 y murió en la ciudad bonaerense de Lomas de Zamora el 17 de octubre de 1998 (a los 66 años). Fue uno de los mayores violinistas del tango. Es considerado como el máximo exponente entre los violinistas de tango de la generación del 50. Cursó estudios de su instrumento con el maestro Dermidio Guastavino. Tras su debut en Córdoba, en 1947, dio sus primeros pasos artísticos en orquestas dedicadas a la música popular. En Rosario tocó en el conjunto Los Provincianos, de Héctor Lincoln Garrot, y con las orquestas de José Sala, José Corna y Antonio Ríos. Con este último, con Omar Murtagh y José Puerta formó, en los años 50, el conjunto Los Poetas del Tango, con quienes grabó para el sello Trío. En 1961 creó el Quinteto de Arcos de Antonio Agri, grupo con el que le otorgó nuevas sonoridades a los tangos que interpretaba. Su sociedad con el bandoneonista Omar Torres culminó en la codirección de la Orquesta Torres-Agri. Las singulares virtudes exhibidas como instrumentista le permitieron integrar la Orquesta Sinfónica Provincial de Rosario hasta 1962, año en el que fue tentado por Ástor Piazzolla para sumarse al Quinteto Nuevo Tango. Jaime Gosis, Oscar López Ruiz y Quicho Díaz integraban con Piazzolla y Elvino Vardaro el grupo que sacudiría los cimientos del movimiento tanguero. Agri se sumó al grupo en reemplazo de Vardaro y tocó junto a Piazzolla durante tres lustros.

Junto a Piazzolla, Agri vivió años de fructífera labor artística en escenarios de América y Europa. El violinista rosarino se distinguió rápidamente de su antecesor en el conjunto de Piazzolla y éste le permitió un lucimiento que dejó ver la fina sensibilidad de un artista que, aún cuando mantenía los pies firmemente asentados en las bases del tango, lograba darle un singular vuelo a su interpretación. “Tengo un violinista que es Vardarito, Francini y Bajour al mismo tiempo, pero se llama Antonio Agri” supo decir Ástor Piazzola. Elvino Vardaro, Enrique Mario Francini, y Szymsia Bajour habían tocado ya con Piazzolla, cada uno con lo suyo, con su propio virtuosismo y su intransferible sonido. También había militado a sus órdenes otro violinista preclaro, Hugo Baralis; todos ellos, ramas de un mismo árbol a cuyo tronco, quizás indefinido aún, gustamos nombrar Negro Casimiro. David Tito Rocatagliata, Alcides Palavecino, Ernesto Ponzio, Agesilao Ferrazzano, Manlio Francia, Julio De Caro, Cayetano Puglisi, Remo Bolognini, Pepino Bonano con su violín corneta, Raúl Kaplún, Antonio Rodio, Reynaldo Nichele son otras ramas de una densa progenie que multiplica de manera desmedida el tejido de referencias y comparaciones.

En 1974 Agri ingresó a la Orquesta Sinfónica del Teatro Colón de Buenos Aires y en 1976 formó el Conjunto de Arcos Antonio Agri para interpretar un repertorio de composiciones que contaron con el aporte de célebres arregladores como Aquiles Roggero, Rodolfo Mederos y Martín Darré. Luego creó la Camerata Antonio Agri, con la que difundió el repertorio compuesto por Piazzolla.

El violinista fue convocado con frecuencia por las grandes orquestas argentinas como las de Aníbal Troilo, Osvaldo Fresedo, Mariano Mores y Horacio Salgán, entre otras, a las que aportó el sonido inconfundible de su violín en las grabaciones de los célebres maestros del tango.

Durante su estancia en París, Francia, integró el Mosalini-Agri Tango Quinteto, con Juan José Mosalini (bandoneón), Osvaldo Caló (piano), Leonardo Sánchez (guitarra) y Roberto Tormo (contrabajo). En Europa grabó con la Orquesta Filarmónica de Londres, con el violoncelista chino Yo-Yo Ma, y se presentó junto al guitarrista español Paco de Lucía. En los años 90 integró el Nuevo Quinteto Real y realizó grabaciones junto al eximio bandoneonista Leopoldo Federico. También grabó como solista invitado con la Royal Philarmonic de Londres y en Italia registró una grabación ejecutando el violín Stradivarius, propiedad del violnista y director orquestal Salvatore Accardo.

En su extensa y fructífera carrera Antonio Agri  fue distinguido con el Premio Konex en los años 1985, 1995 y 2005 (post mortem) y, luego de una presentación que ofreció junto a su Conjunto de Arcos en el Teatro Mateo Booz, fue nombrado Ciudadano Ilustre de Rosario en 1986.

Si bien no fue un compositor, Antonio Agri, en los últimos años de su vida escribió, inesperadamente aun para él, un concierto para dos violines y orquesta. La obra se llamó Sin pretensión de nada y fue grabada por una orquesta de sesenta músicos dirigida por Pedro Ignacio Calderón. En esas circunstancias, Antonio Agri explicó la génesis de su composición en una nota publicada por el diario La Nación el 2 de febrero de 1998: “Son tres momentos de música ciudadana. Porque yo no soy compositor. Han surgido de pronto de mi cabeza..(…) Mi hijo Pablo me dice un día: papá tenés que escribir un concierto de tango para violín y orquesta. Yo le contesto: no soy compositor. Pablo insiste. Y de golpe me aparecen melodías. Me levanto a las 3, 4 de la mañana y anoto. Así fue saliendo todo esto. Cuando pude escucharlas armonizadas en un procesador, no lo podía creer. Sonaba algo hermoso. Y me dije: ¡Bendito sea Dios que me dio esto en el ocaso de mi vida!”.

En sus meses postreros, acosado por el cáncer, Agri había conquistado la admiración de grandes músicos y trabajaba en una obra propia, él, que negaba ser compositor. Por entonces anotaba que los europeos se entusiasman cuando escuchan los silencios bien colocados y que grandes músicos europeos se quedan maravillados por los yeites tangueros de mi violín. "Yeite" es palabra de ardua definición. Un sinónimo lunfardo es "rebusque", una suerte de apartamiento ingenioso de lo convencional o regulado. Con el mismo sentido, Piazzolla empleaba la palabra "roña". Hay tangos exquisitos, refinados, como Flores negras, como Los pájaros perdidos, pero para que suenen a tango es necesario ponerles un poquito de roña, un poquito de fango arrabalero. Sebastián Piana hablaba de cadencia, y venía a ser lo mismo. Y uno se pregunta si la tanguedad reside, al fin, en esos "yeites", en esa "roña", en esa cadencia que tal vez no puedan ser captadas por el oído más agudo si su dueño carece de un prolongado ejercicio de la porteñidad.

Agri nos dejó en plena madurez, es decir, cuando era el Agri total; cuando nadie lo habría confundido con un cóctel de Bajour, de Francini y de Vardaro. Con él se fueron sus "yeites" tangueros, totalmente personales e intransferibles, como la roña de Piazzolla y la cadencia de Piana. Nos queda, en los compactos, el sonido hermosamente canchereado de su violín y, a algunos, también, la huella de su ternura y la lección de saber ser, al mismo tiempo, en cada acorde, en cada nota, un artista exquisito, un profesional responsable y un hombre cabal, cada uno todo entero en el otro.

Así reflejaban los medios su partida

Nota del 18 de octubre de 1998 (Diario Clarín)

Antonio Agri murió ayer, a los sesenta y seis años, a causa de un cáncer por el que llevaba largo tiempo en tratamiento. El violinista que compartió casi tres lustros de música con Astor Piazzolla seguía en plena actividad hasta no hace mucho, como solista. Y se había convertido en claro ejemplo de un contraste extendido: en giras europeas concitaba un interés que no acompañaba, ni de lejos, un público local.Agri era santafesino y violinista casi autodidacto, según su definición. Abandonó Rosario, junto con su puesto en la Sinfónica local, a los 28 años. En Buenos Aires lo esperaba el tango y una prueba con Piazzolla, quien demoró seis meses en resolver la admisión pero lo hizo en forma rotunda y definitiva.Agri sólo dejó de ser su músico cuando optó por un sitio en la Orquesta Estable del Teatro Colón, y muchos años más tarde seguía recordando: Astor me dijo de todo: que yo lo dejaba a él por un oscuro atril del Colón, que lo que buscaba era la seguridad de una jubilación... Y ahora encuentro que tenía razón en reprochármelo, porque yo jamás trascendí tocando Mozart o Vivaldi. Si hubiera tocado sólo esa música hoy sería uno más, o mejor diría uno menos. Si llegué a grabar con la Filarmónica de Londres, eso se lo debo al tango.En el tango sumó, entre muchas otras, la experiencia de ser convocado en ocasiones por Aníbal Troilo, de animar dos de las etapas de vida del Quinteto Real -junto a Horacio Salgán- y su propio Quinteto con sede en París, codirigido por el bandoneonista Juan José Mosalini. También, encuentros con Plácido Domingo y Mercedes Sosa.Más allá de su dominio del lenguaje del género, fueron su afición a los impactos de virtuosismo -incluidas licencias en la elección del repertorio- y su festejado derroche escénico los que contribuyeron a singularizarlo como solista. Y no tuvo, hasta hace muy poco, una producción como compositor. Pero cuando se decidió, entre sus primeras obras apareció, sugestivo, un solo titulado S.P. de nada (Sin Pretensión de Nada).En dúo de violines con su hijo Pablo, con el Quinteto Mosalini-Agri y con el Nuevo Quinteto Real (del que ahora llevaba meses desvinculado), realizó algunas de sus diversas grabaciones de los últimos años. En estos tiempos, se mostraba más bien escéptico frente a los comentarios acerca de un crecimiento de la atención local hacia el tango. Pero no por eso menos decidido a dar batalla con su violín. Usaba un instrumento sin gran firma de fabricación, que él describía cariñosamente como berreta pero leal igual que un viejo Chevrolet.”


Música Auriazul

Antonio Angri forma parte de la amplia gama de talentosos artistas que son confesos hinchas de Central. Rosarino de cuna, y nombrado Ciudadano Ilustre, el violinista no solo representaba a la ciudad con su música, sino también a los colores Auriazules.

- El texto recopila datos de los sitios  “La música de Santa Fe” y “El Tango y sus invitados”.





 








River Plate Rosario Central
Domingo 28 de Mayo del 2017 - 18.15 TV - Estadio Monumental - Arbitro: Fernando Rapallini


Rosario Central 4 Racing Club 1
Domingo 21 de Mayo del 2017 - 20.15 TV - Gigante de Arroyito - Arbitro: Ariel Penel


Nob 1 Rosario Central 3
Domingo 14 de Mayo del 2017 - 15 Hs TV - Estadio Municipal - Arbitro: Federico Beligoy