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Adrian Abonizio

Adrian Abonizio es un artista musical perteneciente a la exitosa generación de "La Trova Rosarina". Al igual que sus compañeros Fito Paez, Juan Carlos Baglietto y Lalo de los Santos, es fanático de Rosario Central y fiel representante del Sentimiento Canalla.






Adrian Abonizio nació el 31 de julio de 1956 en la ciudad de Rosario. Es compositor e intérprete, siendo el rock su género distintivo. Así describe su infancia: "Nací en en el Hospital Ferroviario (Italia y Viamonte), pero me crié en barrio Echesortu. Nacer es abrir los ojos y lo primero que vi fue una canchita de fútbol: la Colombres, en Rioja y Carriego, en ochava con la casa de Rubén Goldín. Una casa de madera, zanjones y calle de tierra. Luego nos mudamos más al centro, Alsina y 3 de Febrero, a una casita como la de Tucumán, con nuestra abuela viviendo delante. Una casa sin revocar, con un solo dormitorio para cuatro y un patio chico, y arriba una terraza con criadero de palomas.

 

 

El Cine Echesortu a dos cuadras y la canchita de San Francisco Solano, a tres. La iglesia en domingo hasta que en una confesión me dieron arcadas y abandoné misa para siempre. Luego otra mudanza a la cortada Zavalla al 3900 donde uno podía estar en la calle sin peligro alguno y vagar hasta las inmediaciones del Cementerio de Disidentes, jugar en la Canchita Carrasco soñando con ser crack. Pero la música pudo más y empecé a aprender guitarra en la casa de los Chianelli. Muro de por medio solían ensayar Los Trovadores, con el Chato y Romerito en punta. Los oíamos pared de por medio mientras jugábamos a las cabezas con una pelota de goma y escuchábamos la música beat, o la salida de un piano que Juan, el mayor, tocaba para nosotros. Una buena infancia con olor a sudor, salvajismo inocente, música, fútbol, las primeras chicas. Entendí muy temprano que si no me hacía jugador sería músico. Y así fue. Copiando a Los Trovadores armamos Los Pequeños Trovadores y recorrimos carnavales, clubes, concursos radiales, etcétera, etcétera, en un periplo que nos entusiasmaba más allá de los premios. El premio mayor vendría después, con la profesión y la sensatez de haber elegido bien"

Es, sin duda, uno de los más singulares compositores de su generación. Abonizio ha compuesto canciones que forman parte entrañable del imaginario popular rosarino, como "Mirta, de regreso" y "El témpano", entre otras. El artista coincide apuntando estos temas cuando debe responder cuáles son los temas que más aprecia entre los de su producción. Podría agregarse "Dios y el Diablo en el taller" y sólo con éstos Abonizio habría concretado un invalorable aporte a la música popular argentina. "Uno toma, digamos a Onetti o Marechal, y se lo morfa para luego, como escritor de canciones, decidir: "Debo escribir como este tipo pero en formato canción; así de contundente debe ser". Eso es. Nosotros leíamos esa clase de cosas, que derivó que nuestras canciones exhiban un lenguaje literario, poco frecuente si se quiere. Era un juego para mí eso de meter "literatura" donde sólo debía haber "letras de canciones".


Su carrera despegó en los años 80, cuando Juan Carlos Baglietto llegó a Buenos Aires junto a su grupo como punta de lanza de lo que luego sería reconocido como el movimiento musical la Trova Rosarina. Aunque no existió orgánicamente –y entre los antecedentes de un supuesto movimiento sólo podría contarse la existencia de Amader y Canto Popular Rosario-, ese grupo de talentosos músicos que surgió con la apertura democrática fue como la espuma de un mosto que venía madurándose durante los largos años oscuros de la Argentina. Adrián Abonizio surgió de esa cantera y construyó un camino que aún transita como cancionista y al que luego agregó su labor como escritor."

 

Aunque sus características siempre fueron las de un compositor que interpreta su obra, también se registra el paso de Abonizio por otras formaciones: en la edición de 1983 del Festival de La Falda se presentó como parte del dúo circunstancial que formó con Jorge Fandermole para interpretar las obras de ambos, y también integró La Terraza, grupo que actuó sobre el final de la década del 80 en el que Adrián Abonizio aportaba su voz y su guitarra, con la batería de Ricardo "Topo" Carbone y el Mono Konan, en flauta traversa. Sus inquietudes literarias excedieron la letrística. Desde comienzos de los 80 comenzó a publicar en revistas rosarinas como Risario algunas recopilaciones de los mitos ciudadanos, tamizadas por su óptica. Después vendrían las contratapas del diario Rosario 12 y los libros. En ese plano se destacan títulos como Aguafuertes del paraíso Rosarino (1990),  Casa de fieras, (poemas, 1992), Deportivo Pocho (relatos, 2009) y la novela Tristes lobizones (2010). "Busqué con naturalidad lo que soy e imagino: un tipo que leyó, oyó mucho de tango y cree saber qué hay que decir para escribir un tango. Me encuentro luego con la dificultad anacrónica de la falta de dinero para producirlo, pero ya es una guerra continua. O la continuación de un tango."

En 1997, junto a Lalo De Los Santos, Rubén Goldín y Jorge Fandermole fue uno más del grupo Rosarinos, formación que editó  un disco ese mismo año. "Viví en Buenos Aires más de diez años hasta que me cansé. Y volví por mi hijo y por la revancha de campeones. ¡Quiero el título mundial! ¡Quiero que Rosario vuelva a ser la usina que nunca cerró! Quiero que sepan y se entienda que lo que hicimos no es "historia". O sea "pasado". Es cultura, ni más ni menos."



DISCOGRAFÍA:


*Como solista:


- "Abonizio" (1984)
- "Los Años Felices" (1990)
-"Todo es Humo" (2000)
- "Música para Canallas" (2000)
- "Bonitas Melodías" (2002)
- "Extraño Conocido" (2006)


*Con el grupo "Rosarinos":


- "Rosarinos" (1997)


MÚSICA PARA CANALLAS

 

Fanático hincha de Rosario Central, desoyendo consejos de marketing para no quedar
encasillado y crear divisiones, dedico todo un disco al equipo de sus amores. Grabó Música para Canallas, con 15 canciones en el cual dejaron plasmaron sus voces personajes como: Joaquín Sabina, Edgardo "Patón" Bauza, Baglietto, Lalo de los Santos, Quique Pesoa y hasta el inolvidable Negrito Fontanarrosa.

 

Su sentimiento por los colores auriazules son innegables, y de hecho podemos resumirlo en esta carta lector que escribió para el diario "Rosario 12" días posteriores al descenso "canalla" a la B Nacional:


Elogio de la derrota (Adrián Abonizio, 24 de mayo de 2010):


"Ser derrotado implica que se ha combatido: contra el fuego de las armas y la niebla de la conciencia. Idiota de aquel que no ha sido derrotado y mantiene una amatoria ilusión con el triunfalismo. Central es el equipo que ha perdido en este domingo previo al nacimiento de la Patria, pero sus exequias no son tales ni tan rotundas. ¿Por qué? ¿Por el llamado de una raza llorosa que pueden pensar que encarna este escriba? No. La derrota adquiere en estos casos otra dimensión cuando su rival, que ha permanecido en las aguas flotantes de la A, es de menor cuantía espiritual y utiliza atributos vergonzantes como el adulterar campeonatos, adquirirlos descaradamente y lo más grave para este canalla, no poder fabricar una contraofensiva ingeniosa por nuestro traspié: todo se reduce a la burla vana, el sacar la lengua, dibujar fantasmitas de la B como el más alto chiste entre lo que se supone son guerreros enfrentados.

 

 

Caímos con mucho ruido y mucha sangre expuesta. Con generales cobardes que durante meses no asistieron a ninguna batalla pretextando enfermedades varias y mandando al frente a una tropa inexperta, devaluada, humillada por el propio mandamás y su hijo, a todas luces ineptos de la peor calaña: no se dan cuenta del pecado cometido. De las heridas terribles se aprende. Visitaremos canchas adversas con legionarios golpeados; asistiremos a combates en canchas de tierra con árbitros matreros y pelotas chuecas.

 

Viajaremos una caravana de espanto y silencio, con la Muerte a nuestro lado, el recuerdo de ella que nos condenará a traficar los senderos de la B. Pero en la verdadera pelea se foguean los luchadores. Al fin y al cabo va a ser una aventura terrible que nos pone la sangre de punta y afila las lanzas de nuestras soldadesca cuasi adolescente. Burlarse de esta gesta es indigno. Pobre de aquel que lo haga cuando su pasado es espurio y sus logros, sus estrellas están viciadas de fraude. Somos derrotados pero en la derrota está nuestra victoria: pone a prueba el temple. Hacia él vamos, hacia la guerra. Quien no cae no se levanta. Quien no cree no tiene patria.

 

Quien no se arriesga nunca contará lo que significa caer. Y caer es aprender. Este escriba no se consuela con artilugios verbales ni retóricas idiotas. Este escriba luce entero, sabiendo que la adrenalina y el corazón están preparados. El Destino nos puso por delante este desafío: bienvenido, hacia él vamos, pase lo que pase, estamos vivos y no tenemos frío alguno en nuestros pechos lastimados.

 

 

Es un orgullo ser canalla y poder gritarlo aún en ésta. No necesito decir "volveremos". Simplemente porque, como el fantasma errante de la revolución y la lucha, somos, seremos, estamos."


- Este texto recopila datos del blog de Adrián Abonizio, del sitio "La música de Santa Fe" y cita fragmentos de entrevistas y publicaciones en diarios.



 

 








River Plate Rosario Central
Domingo 28 de Mayo del 2017 - 18.15 TV - Estadio Monumental - Arbitro: Fernando Rapallini


Rosario Central 4 Racing Club 1
Domingo 21 de Mayo del 2017 - 20.15 TV - Gigante de Arroyito - Arbitro: Ariel Penel


Nob 1 Rosario Central 3
Domingo 14 de Mayo del 2017 - 15 Hs TV - Estadio Municipal - Arbitro: Federico Beligoy