mio Arriba Central -- Club Atlético Rosario Central


  
Aurelio José Pascuttini
La estampa recia y estilizada que apareció aquella tarde del '66 en la primera división centralista anticipaba una comunión que duraría muchos años: la del jugador con su club y con su hinchada. Por eso, Aurelio José Pascuttini es, también, un prototipo de jugador auténticamente auriazul.




Tal vez porque su padre estuvo siempre vinculado al ferrocarril, en cuyo seno acunaron los primeros sueños centralistas, el "Coco" Pascuttini fue canalla desde siempre, desde que nació en la modesta vivienda de un dignísimo obrero ferroviario en el viejo Barrio Ludueña, un 19 de marzo de 1944.

 

Por aquellas calles estrechas y antiguas, empezó a destrozar sus primeras zapatillas, siempre corriendo detrás de la pelota y provocando "serios disgustos al vecindario". Porque donde andaba el Coco y sus amigos, inexorablemente llegaba el momento de escucharse algún "concierto de vidrios rotos" producido por la infaltable pelota.

Allí transitaba el Coco su infancia y los primeros años de la adolescencia, repartiendo su tiempo entre la pelota y el comercial de la zona oeste que quería verlo recibirse de perito mercantil.

 

Un día cualquiera, como tantos otros, lo vio jugar Don Lorenzo Biondo (viejo centralista y luego presidente de la Asociación Rosarina de Fútbol) y se lo llevó al club de sus amores. Fue en el otoño del '56 y, a partir de esa fecha, Rosario Central y Aurelio José "Coco" Pascuttini iniciaron un camino juntos, que se cubriría, luego, de triunfos y de sueños concretados.

 

Un ganador de nacimiento, el Coco es un verdadero ejemplo de sobriedad, respeto y educación. Campeón con la 6º, reitera luego en la 5º y en la 4º. Repite el halago en la 3º y en la Reserva de entonces. Don Juan Casullo le ve grandes posibilidades y lo "inunda" con consejos que el Coco sabe seguir al pie de la letra. Integra en el '64 una Tercera División excepcional conjuntamente con otros grandes como Daniel Carnevali, Ainsa, Hipólito, "Perico" Raimondo, Muñiz, Sello, Pignani, Poy (antes de ser Prócer), Ricardo Palma (hoy el "Gordo") y el "Oreja" Giribet. También alternaban esa tercera jugadores como Rubio, Malleo, Rogelio Poncini (actual ayudante de campo del "Flaco" Menotti) y otros que siempre suelen fugarse de mi memoria.

 

Muchos centralistas, y otros que no lo eran, y esto no me lo contaron sino que lo viví, iban a la cancha solamente a ver a la tercera y después regresaban a sus casas. Recuerdo haber visto más poblada las tribunas del pre-Gigante mientras jugaba la tercera que durante el partido de la primera. Curiosidades de éste, nuestro inexplicable Mundo Canalla.

 

En esa tercera sobresalía inconfundible, la figura señorial del Coco quien, el 24 de abril de 1966 es llamado por el DT Manuel Giúdice para integrar el plantel de primera división. Le toca reemplazar, nada menos, que al santiagueño José "La Chocha" Casares y Central le gana a Lanús por 4 a 1 junto con Spilinga, el Gran Uruguayo González, Otto Sesana, Timoteo de cinco, el inolvidable "Tablón" Bautista, el paraguayo Martínez, el "Chino" Mesiano, Marcelo Pagani, Videla y Enzo Gennoni. Juega cinco partidos más en primera división ese año para quedar, ya en 1967, como titular indiscutido del equipo.

 

A partir de allí, el Coco comienza a trascender en el medio local. Su estampa recia es conocida en todas las canchas del país y del exterior. No pocas veces vinieron a la carga los directivos de River, San Lorenzo e Independiente para contratar sus servicios. La suerte quiso, para Central, que aquellas negociaciones nunca llegaran a buen final. A fines del '68, José María Minella lo convoca para jugar en la selección nacional que debía enfrentar en Mar del Plata a, todavía por entonces, Yugoslavia y Checoslovaquia. Juega también, en otras ocasiones, contra Chile y contra Brasil, cerrándole el paso a su área grande, al mismísimo Pelé.

 

En 1970, luego de la pena y frustración que provocó el campeonato que nos "robaron" ante Boca, con la complicidad del árbitro Coerezza y unos 5.000 bosteros dentro del campo de juego en el Monumental de Núñez cuando Central ganaba uno a cero, vino la alegría de jugar por primera vez la Copa Libertadores de América.

 

Después el sueño hecho realidad: campeón '71, '73 y nuevas intervenciones en la Copa, en una de las cuales el Coco sufre una gran frustración cuando marra aquel recordado penal ante el Cruceiro en Belho Horizonte. Central queda, entonces, igualado en las posiciones con los brasileños y con Independiente, perdiendo la clasificación "por cuestiones reglamentarias".

 

Ninguna alegría recuerda el Coco con tanta emoción como la vivida la tarde de diciembre de 1971, en cancha de River, cuando dejaron a los leprosos (ahora pechifrescos) en el camino con el famoso gol del Aldo. Después vendrían muchas más alegrías y algunas penas, como la que le produjo cuando llegó la hora de partir de Rosario Central. La transferencia al fútbol colombiano, beneficiosa para él y para la entidad, cortaba un vínculo profesional con su querido club que se había iniciado muchos años atrás.

 

Quedó subsistente, sin embargo, el vínculo afectivo, sentimental, que unió y une a un muchacho del Barrio Ludueña con el "querido y viejo club ferroviario". En el corazón noble y bueno del Coco anida ese cariño incondicional por Central. El Coco es guía, asesor, consejero de jugadores noveles con aspiraciones y ansias de triunfos iguales a las que él mismo experimentara en sus comienzos. Todavía hoy, aun sin verlo con la camiseta de Central cubriéndole el pecho, el Coco Pascuttini sigue paseando su figura de auténtico crack. Entregando su capacidad, su fervor, su seriedad y responsabilidad profesional, siempre con la misma dedicación.

 

Claro que hoy al Coco le falta aquel fuego interior que calentó sus tardes de jugador auténticamente canalla; ese invisible cordón hecho con hebras azules y amarillas que trenzaron su vida a su viejo, querido y añorado Rosario Central.

Así será para siempre.

Fuente: www.canalla.com (Buqui Vatalaro) 








River Plate Rosario Central
Domingo 28 de Mayo del 2017 - 18.15 TV - Estadio Monumental - Arbitro: Fernando Rapallini


Rosario Central 4 Racing Club 1
Domingo 21 de Mayo del 2017 - 20.15 TV - Gigante de Arroyito - Arbitro: Ariel Penel


Nob 1 Rosario Central 3
Domingo 14 de Mayo del 2017 - 15 Hs TV - Estadio Municipal - Arbitro: Federico Beligoy