Javier Bustos: "Hay jugadores que mejoraron un 70 por ciento su producción"

El preparador físico de Rosario Central valora el trabajo que están haciendo y confía en que el equipo llegue "a tope" al inicio de la competencia. Esto manifestaba en una extensa entrevista.

¿Cuál es el balance hasta aquí de la pretemporada?

 

Estamos muy contentos porque el día que arrancamos encontramos un grupo muy predispuesto al trabajo, con muchas ganas y eso es lo que nos permite desarrollar una mejor pretemporada. Se trabajó con cargas muy altas, con mucho volumen de horario y el jugador estuvo permeable a eso. Lo que buscamos en este tiempo, que es lo que quiere el entrenador, es que el equipo sea muy dinámico, rápido y que todo lo que hagamos esté relacionado con el juego. Hay algunas características atléticas de la pretemporada que se hacen de base, pero lo principal es que el jugador se entrene jugando. Tenemos una metodología de trabajo de acuerdo a los sistemas que el técnico puede llegar a utilizar. Conceptualmente se trabaja de forma un poco más analítica a las características de defensores, volantes y delanteros, pero contextualizamos todo con el desarrollo del juego. En realidad no hacemos una preparación física sino una preparación futbolística, que el jugador pueda estar el mayor tiempo posible desarrollándose con el juego.

 

Hablaste de predisposición. ¿Te pasó alguna vez tener un grupo que no esté predispuesto al trabajo durante una pretemporada?

 

Sinceramente nunca me pasó. El jugador tiene experiencia y sabe con lo que se va a encontrar y a diferencia de otras preparaciones en nuestro caso el futbolista desde el primer día trabaja con el balón. Acá se trabaja pura y exclusivamente con la pelota. Sí hay combinaciones atléticas por fuera del balón, como es coordinar un trabajo de reducido con uno físico o de fuerza con reducido, pero dentro de ese espacio reducido trabajamos mucho lo conceptual, dónde el jugador puede encontrar un pase entre líneas, dónde hacer una presión alta, cuándo replegarse o identificar cada zona. Lo conceptual para nosotros es qué hago cuando tengo la pelota y qué hago cuando no la tengo. Entre todos trabajamos para que el jugador pueda desarrollarse y crecer.

 

Las pretemporadas cambiaron. Ya no hay tanto fondo o fuerza, sino mucho trabajo con pelota. ¿Eso pasa en todos los clubes?

 

Totalmente. Hace 25 años que soy profe y me tocó pasar por todas las metodologías. Hice las de muchas pasadas, mucha fuerza, pero con Diego (Cocca) hace 12 años que trabajo y armamos una metodología para que el jugador sea rápido, dinámico, que corra, pero partiendo siempre de bases futbolísticas, que todo esté relacionado con el juego. Todo lo que no esté relacionado con el juego tiende a ser inespecífico y una de las bases de nuestro entrenamientos es la especificidad por sobre la generalidad. Otra cosa importante es que haya mucha calidad en lugar de cantidad, por eso apuntamos a tener más volumen y no tanta intensidad.

 

¿Y con esta metodología dónde encuentran la base para que un equipo, más allá de ser rápido y dinámico, pueda correr en el minuto 80 igual que en el 20?

 

Uh, qué buena pregunta. Acá en Central hay un grupo de trabajo muy grande. Hay un profe que analiza GPS y mide rendimientos, otros dos que hacen imágenes y rendimiento deportivo y otro que es el que más me ayuda en campo, que controla y sigue todo el proceso de carga de cada jugador. Nosotros creemos que al jugador lo tenemos que construir desde lo futbolístico, lo técnico, lo táctico y lo emocional, porque a su vez todo lo que hacemos lo relacionamos con el psicólogo. Estamos permanentemente analizando imágenes, buscando estadísticas, viendo cómo entrenó el futbolista el día anterior y que puede hacer en el siguiente. Trabajamos al jugador como un semáforo. Si está en rojo es porque trabajó demasiado en la semana y hay que descargarlo, si está en amarillo tomás algunas precauciones y si está en verde es porque está apto para seguir entrenando.

 

Para un técnico probablemente sí porque tiene más tiempo de trabajo, ¿pero para un preparador físico favorece un receso tan largo como el actual?

 

Con Diego recordamos pretemporadas largas, vimos en qué nos favoreció y lo trajimos. Lo que perjudica cuando el inicio del torneo está muy lejos es que lo que pensás que vas a hacer la primera semana es lo que vas a aplicar en la última. Ahí es donde está el error. Si tu objetivo para la primera semana es una adaptación y la cumplís, está bien, pero el error es si ya en la segunda pretendés verlo como lo imaginás en la última. Nuestros objetivos son semanales, por eso dijimos de plantear un partido por semana. Ahora, en esos 40 minutos ¿qué queremos ver? Queremos ver tales conceptos, como la dinámica, que haya presión alta, recuperación tras pérdida y que el jugador empiece a identificar esas cosas. Ahora, si quiero que el jugador ya en la primera semana esté preparado para la última nos agarrará una ansiedad que indefectiblemente se la voy a transmitir al futbolista.

 

¿Cómo creés que va a llegar el equipo en lo físico al inicio de la competencia?

 

El objetivo es que lleguemos en un nivel alto como para iniciar un buen torneo. Hay características del juego que sólo te lo da la competencia oficial, por eso creemos que hay un inicio, que sería la conformación del equipo, un desarrollo y después sí la consolidación del equipo. Estamos en la etapa de construir, pero después viene la de consolidarlo. De todas formas la competencia exige algunas cosas que son inentrenables, sobre todo por lo emocional. Todos queremos que disfrutemos jugar en un Gigante que explote, pero es todo un proceso y yo soy amante de los procesos.

 

¿Pero puede pasar que el equipo arranque un poco duro, como suele decirse, y que a partir de la tercera o cuarta fecha adquiera su mejor condición física?

 

La idea es que arranquemos a tope. Sí puede pasar que estemos con todos los valores físicos a pleno pero el choque emocional de la competencia juega. En ese momento lo que nos podrá faltar es la integración con la gente, incluso con los medios. Tenemos que llegar físicamente de diez, futbolísticamente lo mejor posible y que el jugador tenga ese estado de forma ideal para ese momento.

 

Central va necesitar sumar desde el arranque. ¿Analizaron esa situación cuando diagramaron la pretemporada, esto de preparar un equipo ágil y rápido desde el primer partido?

 

Uno tiene experiencia en esto y sabe que hay cosas que se le van sembrando todos los días al jugador, que es mentalidad ganadora, tolerancia a alguna frustración, un estado emocional alto. Yo te puedo decir “este jugador te corre los 100 metros en 10 segundos” pero no nos sirve, no alcanza, porque a ese jugador hay que relacionarlo con la pelota, con los compañeros, con todo. Todo el tiempo tenemos que pensar en positivo y en ganar, desde el reducido de la práctica hasta el partido más importante.

 

¿Cuánto mejoró físicamente el plantel desde que lo tomaron?

 

Relacionándolo con la carga de trabajo, cuando llegamos teníamos que preparar los partidos y no le podíamos agregar carga al entrenamiento. Hoy puedo decir que hay jugadores que mejoraron hasta más del 70 por ciento la producción. Ojo, esa producción no es que no la podían hacer, sino que yo no les podía aplicar cargas. Antes, teniendo partidos cada tres días sólo tratábamos de recuperarlos. También hoy el plantel es otro, ya que hay más juveniles y esos pibes tienen otra predisposición al cambio porque tienen más para desarrollar, pero veo un plantel que en cuanto a la carga de entrenamientos creció un montón. No lo digo entre la competencia anterior y la que viene porque esta última todavía no la tengo, por ahí llego al torneo y te digo mejoramos un 10, pero en cuanto a cargas el equipo aplica un 80 por ciento más.

 

Cuando ustedes llegaron, Cocca siempre habló de la intensidad táctica que le hacía falta al equipo, de lo que le faltaba para ejecutar su idea de juego.

 

Eso pasa. El ejercicio que hago yo es el ejercicio que quiere Diego. Esto es un conjunto y por ahí en una estación estoy yo, en la otra Diego, en otra Marcelo (Goux) y así. Con ellos, más los otros profes, la nutricionista logramos armar un equipo interdisciplinario. Hoy agarramos un jugador y lo desglosamos totalmente, vemos cómo está desde la nutrición, desde la intensidad, desde lo emocional y así todo el tiempo. La diferencia es que podemos darle cuatro vueltas a un reducido porque las cargas crecieron un montón.

 

¿Sufre un preparador físico cuando aparecen las lesiones, sobre todo las musculares?

 

Siempre pasa y uno apela a la experiencia. Siempre va a haber lesionados porque es un deporte de contacto. Lo que nosotros hacemos es reducir al mínimo los riesgos de lesión. Antes se hablaba de prevención de lesiones y hoy se dice “reducción” porque lesiones siempre va a haber. Tratamos de preparar al jugador para que esté el mayor tiempo posible en competencia, pero depende de un montón de cosas. Hoy la gente se hace más problemas por las lesiones musculares que por las articulares o las de contacto, pero una muscular te puede sacar dos o tres partidos, pero una articular te puede sacar seis meses de las canchas. No sólo se trabaja el riesgo de lesión muscular, sino de las otras también. Todo me preocupa, pero más me ocupa porque si vengo construyendo un jugador, con intensidades altas, emocionalmente fuerte y que identifique las acciones de juego, ese jugador va a tener menos riesgos. En el segundo semestre en México tuvimos muy pocas lesiones y por ahí queremos apuntar a eso, pero teníamos otro juego, otro fútbol, otras presiones. Siempre hay que analizar el contexto en el que estás. El problema de las lesiones es cuando las negás. Si al jugador lo tenés bien desde la nutrición, con la prevención, con la intensidad de entrenamientos y bien recuperado de cara al fin de semana, tenés poco margen. Después, la eventualidad es una variable que no se puede manejar. Sí me haría mucho problema si dejé de manejar las variables que sé que puedo manejar.

 

Empezaron rápido con los amistosos. ¿Eso fue parte de la metodología de trabajo?

 

Empezamos con los amistosos en el estadio y lo que quise es tener mucha carga de trabajo en la semana y jugar los fines de semana para acostumbrarnos a llevar todo lo que queremos cada fin de semana al Gigante. La metodología fue preparada para eso y la idea es seguir haciendo amistosos, incrementando los tiempos de juego como así también la potencia de los rivales. Primero fue mucha carga contra un rival más débil, pero ya será el tiempo de bajar un poco esas cargas y enfrentar a equipos de mayor jerarquía.

 

¿Cuántos amistosos consideraron necesarios para un receso tan largo como este?

 

Arrancamos con una base de ocho amistosos, siempre con el objetivo final del quinto para arriba. Pero después está el tema de los refuerzos, que por ahí te llegaron un mes más tarde y no tienen encima los esos otros cuatro o cinco partidos. Igual, también hay una planificación para esto y que un refuerzo llegue en la semana 2 cuando el grupo está en la 3 o la 4.

 

¿Cuánto complica la llegada tardía de los refuerzos? Porque eso le está pasando a Central y también a otros clubes.

 

La idea es compensarlo. Cuando eso sucede lo que hacemos es trabajar un poco más encima del refuerzo. Por ejemplo, si Zabala me llega hoy hará las pasadas de 200 que el grupo ya las hizo la semana pasada. Lo vas trayendo de una manera que una vez que está dentro del grupo decís “ya está”, pero sí, a veces es necesario darle un extra, un doble turno o algo más de volumen.

 

 

 

 

 

Fuente: Diario La Capital

Fotos: Arriba Central



Rosario Central 2 Libertad 1
Miercoles 08 de Mayo del 2019 - 21.15 TV - Gigante de Arroyito - Arbitro: Ángel Artega